Cuando las dietas y el ejercicio no son suficientes para bajar de peso, se puede recurrir a otras alternativas. La reducción de estómago es una opción para pacientes con obesidad que desean llevar una vida más sana. A continuación, explicamos de qué se trata, los tipos y el precio en España.
¿Qué es la reducción de estómago y para quién está indicada?
La reducción de estómago hace referencia a un conjunto de procedimientos quirúrgicos que se aplican para disminuir el tamaño del estómago. Forma parte de las cirugías bariátricas y su propósito es limitar la cantidad de alimentos que puede ingerir la persona, y así promover la pérdida de peso.
Cabe destacar que esta intervención no interfiere con la absorción de nutrientes, sino que se centra en la restricción calórica mediante la disminución de la capacidad gástrica.
Diferencia entre reducción de estómago y otros tratamientos para perder peso
La principal diferencia entre la reducción de estomágo con relación a otros métodos para bajar de peso es que la reducción es una cirugía definitiva, que no es reversible ya que implica un cambio definitivo al órgano. Mientras que, por ejemplo, el balón intragástrico, es un tratamiento no invasivo, temporal y cuyos efectos secundarios son menores a los de un procedimiento quirúrgico.
También hay quienes optan por el uso de medicamentos para bajar de peso, pero esta alternativa no es efectiva para todos los pacientes, puede provocar efectos secundarios y es temporal.
Tipos de reducción de estómago disponibles en España
Los tipos de cirugía de estómago que se ofrecen en España son diversos. Cada uno de ellos tiene sus ventajas y desventajas. Estos incluyen los siguientes:

Manga gástrica
También se le conoce como gastrectomía vertical y es un procedimiento no reversible. Consiste en la resección del estómago, dejando una estructura tubular o en forma de manga.
De este modo se reduce la capacidad del estómago y se limita la cantidad de alimentos que se pueden ingerir.
Bypass gástrico
Con este procedimiento se crea una bolsa gástrica que se conecta con el intestino delgado. El bypass gástrico limita la cantidad de alimentos que se pueden ingerir, y reduce la absorción de calorías y nutrientes.
Una desventaja de este procedimiento es que, al reducirse la absorción de nutrientes, el paciente deberá consumir suplementos vitamínicos. También es un procedimiento no reversible.
Balón intragástrico
Este procedimiento consiste en la introducción de un balón intragástrico en el estómago. Se realiza mediante una endoscopia y, una vez en el interior, el balón se infla con suero salino.
El balón crea una sensación de saciedad precoz y reduce la cantidad de alimentos que se pueden consumir. Es un procedimiento reversible y es una reducción de estómago sin cirugía, pero es temporal. Por lo general, se retira después de varios meses.
Método Apollo
Esta técnica tampoco requiere cirugía y consiste en realizar suturas continuas en el interior del estómago para reducir su tamaño. Se realiza a través de la boca y simula una manga gástrica.
¿Cuál es el precio de la reducción de estómago en España?
El precio de la reducción de estómago en España varía según diversos factores, siendo el principal el tipo de procedimiento que se realice. En general, oscila entre 7000 y 24 000 euros.
Precio medio por tipo de intervención
El precio promedio de la manga gástrica es de 13 000 euros, pero puede oscilar entre 8000 y 18 000 euros, dependiendo del centro en el que se realice y otros factores.
El balón intragástrico es una de las alternativas más económicas y menos invasivas. Su precio está alrededor de 3000 y 6000 euros. Por su parte, el precio promedio del método Apollo es de 10 000 euros.
Realizarse un bypass gástrico requiere mayor inversión que el resto de los procedimientos. Su precio promedio es de 16 000 euros.
¿Qué incluye el precio?
Por lo general, el precio del procedimiento incluye los estudios preoperatorios (análisis de sangre, ecografías, estudios radiológicos y evaluaciones médicas). Estos pueden costar entre 800 y 1500 euros.
La hospitalización por día en un hospital privado es de unos 650 euros. Dependiendo de la técnica, se pueden requerir entre uno y cinco días de internación.
El precio también incluye las consultas postoperatorias durante uno a dos años, las cuales pueden tener un precio entre 50 y 100 euros por visita
También se incluye la anestesia general, honorarios del equipo médico y material quirúrgico.
Lo que no se incluye son las cirugías adicionales, como la abdominoplastia para piel sobrante, ni servicios de dietistas o entrenadores personales a largo plazo.
¿Está cubierta por la Seguridad Social?
La Seguridad Social en España cubre la cirugía bariátrica en casos específicos. Para ello se deben cumplir ciertos requisitos como tener un IMC superior a 40, o superior a 35 con comorbilidades.
El paciente debe probar que los tratamientos no quirúrgicos (dieta y ejercicios) fracasaron. Asimismo, debe someterse a una evaluación psicológica para confirmar su preparación.
Candidatos ideales y criterios médicos para esta cirugía
Para acceder a este tipo de cirugía es importante cumplir con ciertos criterios. Es decir, que no todo el mundo puede hacerse una reducción de estómago.
Índice de Masa Corporal (IMC) y comorbilidades
Este tipo de procedimiento se indica a personas con obesidad mórbida (Índice de Masa Corporal o IMC igual o superior a 40). También a quienes sufren obesidad severa (IMC igual o superior a 35) que presenten comorbilidades asociadas, como diabetes tipo 2, hipertensión arterial, apnea del sueño, entre otras.
Contraindicaciones médicas y evaluación psicológica
Por lo general, se realiza en pacientes que tienen entre 18 y 65 años, aunque en algunos casos se puede considerar fuera de este rango.
Asimismo, se evaluará la estabilidad emocional y psicológica para afrontar los cambios posoperatorios. Además, el paciente debe comprometerse con las recomendaciones del equipo médico, incluyendo cambios en el estilo de vida.
Previo a la reducción de estómago, el paciente debe haber intentado, sin éxito, perder peso a través de dieta, ejercicio o medicación.
Por último, el cirujano evaluará la historia clínica del paciente para descartar contraindicaciones.
Beneficios y resultados esperados tras la cirugía
Pérdida de peso y salud metabólica
Con la cirugía el efecto más inmediato es la reducción significativa y duradera del peso. El paciente, luego de una reducción de estómago, puede perder la mitad o más del peso excedente en el transcurso de los dos primeros años. Esto se puede mantener a largo plazo si se lleva una rutina de ejercicio y una dieta balanceada.
Impacto en enfermedades asociadas
Gracias a la reducción de estómago el paciente puede presentar mejoras o remisión de enfermedades como la diabetes tipo 2, la hipertensión o la apnea del sueño. También puede reducir los niveles de colesterol alto (dislipemia) y reducir los riesgos de enfermedades cardiovasculares, hepáticas o incluso cáncer.
Cambios en calidad de vida y bienestar
La pérdida de peso significativa permite al paciente cambiar rutinas y hábitos, que contribuyen a disfrutar de una mejor calidad de vida, desde mejorar y facilitar la movilidad o la posibilidad de realizar actividades cotidianas o deportivas que antes no podía, hasta mayor comodidad con las prendas de vestir.
Factores que influyen en el precio final
Los factores que influyen en el precio final de la reducción de estómago incluyen:
- El tipo y la complejidad de la intervención.
- La reputación y experiencia del cirujano bariátrico y su equipo médico, así como la infraestructura de la clínica.
- Los costos de la anestesia y la duración de la hospitalización posterior a la cirugía.
- Pruebas preoperatorias para evaluar la salud del paciente y determinar la idoneidad de la cirugía.
- El seguimiento médico después de la cirugía.
Conclusión: ¿es la reducción de estómago una inversión en salud?
Los beneficios de la reducción de estómago van más allá de lo estético. Estos procedimientos ayudan a combatir la obesidad que puede derivar en otros problemas de salud.
Además de los beneficios físicos, puede tener un impacto significativo en la calidad de vida del paciente. Mejora su autoestima, su movilidad y su capacidad para disfrutar de actividades cotidianas.
Someterse a una reducción de estómago requiere el compromiso del paciente a hacer un cambio en su estilo de vida.